Los detalles del proceso de enfriamiento de las piezas de cementación de engranajes son los siguientes:
1. Preparación de la superficie: las piezas se limpian y desengrasan minuciosamente para eliminar las impurezas y los contaminantes que puedan interferir con el proceso de cementación.
2. Carburación: las piezas se colocan en un horno de cementación y se calientan a una temperatura de entre 850 y 950 grados en una atmósfera de gas de hidrocarburo. Este proceso difunde carbono en la superficie de las piezas y crea una capa rica en carbono.
3. Temple: Una vez carburadas las piezas, se enfrían rápidamente utilizando un medio de temple como agua, aceite o polímero. La elección del medio de enfriamiento depende de la dureza deseada y las propiedades mecánicas de las piezas.
4. Templado: Luego, las piezas se templan a una temperatura entre 150 y 600 grados para reducir la dureza y la fragilidad creadas durante el proceso de templado, al tiempo que conservan la fuerza necesaria.
5. Granallado: El granallado a menudo se realiza después del templado para mejorar aún más las propiedades mecánicas de las piezas. Este proceso consiste en bombardear la superficie de las piezas con pequeños proyectiles de metal para crear tensiones de compresión que mejoren la vida de fatiga y la resistencia al agrietamiento.
Mediante el control cuidadoso de los procesos de cementación y enfriamiento, se puede otorgar a las piezas de cementación de engranajes la dureza y resistencia al desgaste necesarias para soportar las demandas de las aplicaciones de servicio pesado.